El pasado 8 de mayo, en Dakar, la Cámara de Comercio volvió a demostrar que su presencia en el país trasciende con creces lo estrictamente comercial, encarnando un compromiso vivo con la industrialización, la inversión y la creación de empleo local. Así quedó reflejado en el encuentro entre su Presidente, Ramón Nicolau, y el Ministro de Industria y Comercio, Sr. Serigne Gueye Diop, en el que se abordaron las necesidades concretas de las empresas españolas en Senegal y su voluntad de seguir invirtiendo, produciendo y generando empleo.
El Presidente Nicolau trasladó al Ministro los obstáculos que frenan las decisiones de inversión de las principales empresas industriales españolas, entre ellas DAMM, GB Foods, Salvi Sénégal y Klingele. Las preocupaciones más urgentes giraron en torno a los retrasos en la obtención del agrément UEMOA, que paraliza decisiones de producción, y a las trabas aduaneras: demoras en el despacho, costes elevados sobre insumos industriales y restricciones sobre materias primas sin alternativa local, factores que, en su conjunto, comprometen la continuidad operativa. El Presidente Nicolau planteó la necesidad de establecer mecanismos más ágiles y predecibles que permitan a las empresas planificar con seguridad y contribuir de forma más efectiva a la industrialización del país.
Este diálogo directo se inscribe en un compromiso más amplio de la CAMACOES Senegal con el ecosistema institucional senegalés. De hecho, semanas antes, la Cámara había participado en una sesión organizada por la Eurocham Senegal en colaboración con la Embajada de Bélgica, presidida por el propio Ministro, dedicada a presentar la nueva estrategia de industrialización de Senegal centrada en los Agropoles, una de las apuestas más ambiciosas del Plan Senegal 2050.

En ese foro quedó patente que Senegal no solo cuenta con recursos extraordinarios, sino también con una hoja de ruta para potenciarlos: el modelo Agropole propone un ecosistema en el que la producción, la transformación y la comercialización conviven para generar valor añadido en origen y reforzar las cadenas agroindustriales en todo el territorio. Infraestructuras que ya están tomando forma, como la plataforma industrial de Touba —con un potencial de inversión privada de 322 millones de euros y 40.000 empleos previstos para 2027— o el nuevo Código de Inversiones (Ley N.º 2025-16), que contempla la suspensión del IVA sobre bienes de equipo, la exoneración de derechos de aduana y el Guichet Unique, completan un ecosistema cada vez más atractivo para el inversor extranjero.
La participación en estos espacios es, para la CAMACOES, el instrumento más eficaz para trasladar las inquietudes del tejido empresarial español a quienes toman las decisiones. Es en esta misma lógica donde se asienta nuestra apuesta por las comisiones sectoriales, a través de las cuales cada sector puede construir una voz colectiva que sea escuchada allí donde se definen las políticas y se asignan los recursos. El siguiente paso es claro: convertir el diálogo en acción.
En definitiva, tanto la sesión sobre los Agropoles como el encuentro con el Ministro Gueye Diop ilustran una misma convicción: que es precisamente en estos espacios de diálogo donde se construyen las condiciones para que las empresas españolas puedan invertir, producir y crecer en Senegal con seguridad y visibilidad.